Hoy os quiero mostrar la preciosa boda de Kilian y Sara. Se dieron el sí quiero en el castillo de Petrer, un lugar lleno de encanto.

Hace poquito pudistéis ver su bonito reportaje preboda en el palmeral de Alicante.

Comenzamos por la mañana, en la peluquería donde peinaban a la novia y a continuación nos desplazamos a casa del novio, donde reinaba la tranquilidad ya que no estaba aglomerada de gente, estaban los padres y el hermano pequeño de Kilian con lo que tuvimos una sesión relajada. En cambio, en casa de Sara había más trajín, cada uno de un lado a otro arreglándose y las risas de la pequeña Silvia jugando de aquí para allá pidiéndome fotos. La cámara se enamoró de la peque, tiene una sonrisa y una mirada que cautivan a cualquiera.

A las 6 de la tarde comenzaba la ceremonia en el castillo, Sara llegó del brazo de su padre, y aquí comenzaron las anécdotas cuando su padre, sin querer, le iba pisando el vestido y es que con el aire que hacía y lo complicado que es caminar por esas cuestas, era inevitable que le diera algún que otro pisotón.

La boda fue muy bonita y además hubo un intérprete que habla la lengua de signos para que todos los asistentes pudieran seguir la ceremonia y que nadie se perdiera nada. Además con las palabras de la hermana de la novia, se escapó alguna lagrimita.

Al salir de la ceremonia hicimos unas cuantas fotos en los alrededores del castillo y después nos fuimos a celebrar esta gran boda a los Salones Buenos Aires, donde mayores y niños se lo pasaron en grande, disfrutando de una gran velada.

Muchas gracias Sara y Kilian por escogerme como vuestro fotógrafo de bodas para vuestro gran día.

Espero que disfrutéis!