Hoy os traigo la sesión preboda de Kilian y Sara.

Comenzamos la tarde, como siempre, tomando algo para hablar de la boda, puesto que el día de la preboda siempre lo aprovecho para exprimir a cada pareja al máximo, que me cuenten cada detalle de la boda, cada cosa que llevan organizando tanto tiempo y con tanto mimo, puesto que todos estos detalles son los que marcan la diferencia. Así luego, cuando llega el día de la boda, no dejamos nada al azar, porque los novios ya me han hablado de todo. Además con estas sesiones preboda, se quitan los nervios ante la cámara, cogemos confianza, y así el gran día sale todo rodado.

Kilian y Sara querían ir al Palmeral de Alicante a hacerse la sesión, tenía que venir Silvia, la hija de la pareja, pero justo ese día, se puso malita y no pudo venir, que pena! Con lo divertido que resultan las sesiones con niños.

Entre Kilian y Sara hay una gran complicidad y nos lo demostraron en todo momento, con cada mirada, con cada gesto. Y es que ellos se hablan con el lenguaje de signos porque Sara es sorda, y lo que podría ser un pequeño impedimento ha pasado a ser una pequeña anécdota en su relación y es que he visto una complicidad que no había visto antes entre dos personas, ya que con una simple mirada te das cuenta de lo mucho que se quieren.

Esa misma tarde fuimos también a La Ereta, otra zona muy conocida de la ciudad de Alicante, donde nos quedamos a disfrutar de un precioso anochecer.

Quiero compartir con tod@s un pequeño resumen de lo que fue esta sesión.

Puesta de sol en la sesión de fotos preboda en El Palmeral de Alicante